18 Mar 2018

#62 – Julio 2014

La palabra vocación, del latín “vocatio”, significa “acción de llamar”. Cada persona está llamada a hacer algo en su vida, a la plena realización, a la felicidad. Ahora bien, si esa persona decide ponerse al servicio de una causa más importante que sus solas preferencias personales, entonces -en ese caso- decimos que responde a una vocación especial, pero la realidad es que la vocación cristiana es justamente eso, vivir la vida, comprenderla y ordenarla como un servicio, un servicio desinteresado y alegre hacia a los demás, con amor y sin
esperar nada a cambio.